Otra vez estoy inscrita en el Gran Fondo de La Paz.
He participado en este evento desde 2019, ya siete años, solamente me lo perdí el año que coincidió con la boda de Ana, hay cosas que no se pueden perder por más que sea mi competencia favorita, hay tantas cosas que me gustan, la ruta es espectacular, las vistas, el lugar y visitar a mis hermanas. Además siempre me ha ido bien, subo a podium lo cual hace que mi espacio de medallas y trofeos no quede en el olvido. Como ejercicio de visualización necesito tener un dialogo prospectivo con mi ciclista interior basado en experiencias anteriores, y aquí esta:
En un par de meses vivirás y rodarás de nuevo la ruta que generalmente ha sido la misma, con alguna variación; a veces llega a Balandra, y al Saltito, otras no. kilómetros mas, kilómetros menos, 120 de distancia y 1300 mts de elevación aproximadamente.
Tus recuerdos harán mas fuertes las emociones y sensaciones que estas por vivir, en la salida preguntándote nuevamente si estas lo suficientemente preparada para aguantar las 4 casi 5 horas confiando en tus piernas, pero sobre todo en tu colmillo. En esta ocasión eres de las mayores en tu grupo de edad, un grupo que cada vez es menos poblado, lo que hace que tengas posibilidades de podium, pero no dejas de pensar en ello, el grupo femenil de 50 a 60 años es un tanto injusto fisicamente, ojalá hoy que estoy en el borde superior tuviera la fuerza de cuando tuviste 50.
Sabrás que no has ganado por haber sido la que más entrena, y también que es una carrera de estrategia, de entender el viento, los asensos y descensos, y al pelotón. No ganará el que al principio lo de todo, sino el que entienda cuál es su ritmo, y el que conozca su cuerpo. En los entrenamientos visualizaste la salida, pronto estarán todos ahí antes del amanecer, algunos habrán comido de más, y a otros seguramente no les entro la comida de nervios, estarán vestidos igual que tu, el mismo jersey de la competencia, cada uno en su bici presumiéndola como concurso de belleza. El sonido local dará las indicaciones, el cielo empezará poco a poco a clarear, algunos amigos se encontrarán, otros tratarán de acercarse lo mas posible al arco de salida. Hasta adelante saldrán los mas rápidos según los resultados anteriores, le llaman la salida VIP, en ese corral ademas también están los invitados de los patrocinadores, los que tienen palancas o los que pagaron por el espacio, estos suelen ser ciclistas con poca experiencia que se vuelven un tanto estorbosos a las hora de arrancar, algunos hasta se atreven a ir grabando la experiencia para el Instagram, o con manejo errático lo que hace que los primeros kilómetros sean estresantes. Todos los demás saldremos acomodados en corrales de acuerdo su edad, y es donde se chingó la cosa, te tocará la cola de esta enorme serpiente de colores y no te quedará mas que ir buscando camino para encontrarte con quienes sientas que puedas llevar un ritmo cómodo.
Iras gritando de repente “izquierda, IZQUIERDA” cuando quieras pasar y veas que no tienen conciencia de que otros 5mil ciclistas querran rebasar ni la disposición para dejarlos pasar, algunos te voltearan a ver con cara de “ash pasale” como si tuvieran que esperar a que se despeje por completo el espacio por el que pagó. Después de unos 15 kilómetros dejarás el nervio, pero la adrenalina la conservarás, empezarán a aparecer esos a los que buscabas para encontrar tu ritmo, sin olvidar hidratarte y comer lo necesario. El sol empezará a subir y se despejará un poco el camino, las primeras subidas anunciarán el espectáculo de la Bahia de Playa Tecolote, las vistas del mar y el desierto son extraordinarias y seguramente ahí es donde tomarás la primera respiración profunda en conciencia agradeciendo al universo y a este cuerpo que aún sigue dando batalla.
Precavida te subirás a un pelotón que llevara un paso sostenido y cómodo , como es frecuente, serás la mayor de edad, aunque el casco, los lentes y las dos trencitas te ayudan a disimular un poco, ahí aguantarás, guardándote del viento, ahorrando energía, dejando que ellos; los jóvenes y fuertes que te llevarán un rato. Con ellos llegas al kilometro 40, unos se empezarán a quedar, no aguantarán el ritmo del grupo, será momento de decidir si te quedarás o apretarás el paso para mantenerte con el grupo que rompe el pelotón. Muy probablemente decidirás arriezagarte, todo dependerá de la consulta que harás con tus piernas, ellas sabrán qué decirte en el momento preciso.
Como por ahí del kilometro 50 te encontrarás nuevamente con la marca contra el viento, sabrás por experiencia que deberás de encontrar quien te proteja del viento en contra, sin necesidad de jalar al grupo, no tendrás porque desgastarte, si el grupo no tuviera la velocidad suficiente y rebasara otro grupo, podrás hacer el esfuerzo para engancharte a un nuevo pelotón, pero sabrás que ese esfuerzo puede ser cobrado mas adelante. La zona de viento una distancia relativamente corta, al final de esta marca esta el abastecimiento y podrás aumentar la velocidad de regreso con el «viento de cola», asi se llama, aunque muchos creen que yo asi le digo, pero es un termino técnico que indica que el viento lo llevas a favor y eso te puede cooperar hasta en un 20%.
Al terminar con el viento a favor, llegara el momento en que los que se inscribieron a la ruta corta, e el camino de la izquierda para ir rumbo a meta (que son la mayoría) te despedirás de ellos con los que has estado rodando, y llegará el mismo pensamiento de todos los años:
¿y si ya tomo meta?
¿Si aborto misión de los 126?
Un debatir que siempre ha terminado en ¡claro que puedes!
¡No veniste hasta acá con tanto trámite para regresarte con 80!
Solo necesitarás paciencia, y la mejor estrategia con la que siempre pedaleas, derecho, izquierdo, derecho, izquierdo una pedaleada a la vez, eventualmente llegarás.
En kilometro 60, el momento de subir, con una inclinacion promedio de 9%, sacarás el colmillo, cambiarás a plato chico, subirás con una cadencia alta, jalarás los pedales, técnica pura y dura. Iras pasando a varios que aunque mas fuertes a muchos les faltará eso, repito; la técnica correcta para escalar. La velocidad mínima, el calor y el sol serán un factor importante que vencer, valorarás cuales son las zonas de abastecimiento donde debes parar a rellenar tus botellas, disfrutarás el descenso, ya sin arriezgar como antes, pensarás en la relación directa que tiene el miedo y la velocidad. Al terminar el descenso quedarán solo kilometros de paciencia.
Estarás en el kilometro 80, quedarán dos opciones para enfrentarlos, te diras ¨TODAVÍA faltan 40” y en voz alta te diaras a ti misma, «NO; Ya SOLO faltan 40”. Estos kilometros restantes serán columpios, nuevamente tiene que ver la técnica, aprovecharás los descensos para no desgastar en la subidas. Regresarás a Balandra, y en el camino verás a los que te pasaron y a los que pasaste, nuevamente la playa Tecolote, 20 kilometros a meta, y el momento en el que aparecera cada vez mas seguido la cerveza que te espera al llegar.
El pavimento estará muy rugoso y accidentado, el cansacio hará que se sienta peor aún de lo que esta, aqui decidirás si tienes mas que dar, valorarás tus tiempos promedio, todo esto sin dejar de pedalear. Llegaras a Puerto Cortez, sabiendo que ya estarás a tan solo 10 kilometros meta, tus pensamientos estarán centrados en autofelicitaciones, y agradecimiento a tu cuerpo por haberte permitido lograrlo una vez mas.
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